jueves, 7 de octubre de 2010

CELENDÍN: TAREA DE TODOS

Dos acontecimientos hacen acto de presencia en estos días. Por una parte la celebración de un nuevo aniversario de nuestro pueblo. Por otra la culminación de la campaña política con la convocatoria a participar en la jornada electoral del 3 de Octubre. Dos acontecimientos importantes que nos llaman al compromiso con Celendín. Dos acontecimientos que tienen nexos de unión entre ellos.
30 de setiembre: Un aniversario más. Los cumpleaños son una invitación a volver la vista atrás, a remontarnos a los orígenes, a volver a mirar la historia, el pasado. En esa mirada nos encontramos con muchos rostros, muchas experiencias, muchos sentimientos. Es una mirada agradecida a tantas personas que nos han legado su vida, que han puesto en nuestras manos un pueblo que se va construyendo con esfuerzos mancomunados, personales y colectivos. Somos herederos del pasado, constructores del presente e iniciadores del futuro. Por eso también miramos el presente, valoramos lo conseguido y nos comprometemos a seguir forjando un futuro más próspero. ¡Feliz aniversario, Celendín!
3 de Octubre: Jornada electoral. Debe ser, por encima de cualquier otra consideración, una fiesta democrática, la celebración de un pueblo que quiere ser partícipe de su propio destino. Ojalá estemos viviendo este tiempo desde la reflexión serena y la responsabilidad. Cuánto necesitamos los peruanos y peruanas colocar la ética en el corazón de la política, viviendo la actividad política desde valores, buscando por encima de todo el bien común, no el provecho personal de cada cual. No se trata de apoyar a quien va a ser más rentable para mí o mi familia, sino a aquel que más va a beneficiar la vida comunitaria. Por eso debemos ejercer nuestro derecho al voto apoyando a candidatos que tengan:
- Honestidad y transparencia
- Conocimiento de las necesidades de la gente
- Propuestas claras y realistas
- Diálogo con la población
- Compromiso con la reconciliación y la justicia
- Compromiso con el progreso y el bien común
Vivamos la jornada electoral con muchas dosis de respeto, participando con interés y responsabilidad, aceptando la voluntad de la mayoría, felicitando a los elegidos y agradeciendo a todos sus deseos de servir al pueblo. Pero ahí no termina nuestro papel. Debemos cambiar el dicho autoritario de “todo para el pueblo, pero sin el pueblo”, por el más democrático de “todo para el pueblo, pero desde el pueblo y con el pueblo”. Da la impresión de que no todos los dirigentes políticos asumen este principio, pero si estamos convencidos de ello, el 3 de octubre no marca el fin de la participación popular. Es necesario dar el paso de una democracia representativa a una participativa. No se trata de dejar la tarea sólo en manos de los elegidos. Éstos, por su parte, deben convocar y animar la participación vecinal. Todos tenemos algo que hacer por nuestro pueblo. Celendín nos necesita a todos. De cada uno depende el bienestar común. Rompamos la apatía y el desinterés que nos caracteriza y participemos con entusiasmo. Los obispos peruanos recuerdan lo siguiente: “Desde hace ya varios años, en el Perú se han promovido una variedad de espacios de diálogo, coordinación y concertación: Mesas de Concertación para la Lucha Contra la Pobreza, Consejos de Coordinación Regional y Local, Presupuestos Participativos, el Acuerdo Nacional, y muchas mesas de trabajo para enfrentar problemas específicos de salud, educación, juventud, entre otros, con lo cual se ha buscado mejorar la relación sociedad-estado”. Pero, al menos en Celendín, la experiencia nos dice que el nivel de participación en estos espacios es realmente muy bajo. Hay que revertir esta tendencia. Podemos y debemos participar.
En este sentido, permítanme un llamado espacial a los candidatos a la alcaldía y regidores. Sin duda, todos ellos necesitan unos días de descanso después de tanto trajín. Pero no se tomen vacaciones indefinidas. En estas fechas todos hablan de luchar por Celendín, pero, una vez pasadas las elecciones, suele ocurrir que todos o la inmensa mayoría de los no elegidos se retiran a sus actividades y se desentienden de seguir colaborando en el bienestar común. No se les vuelve a ver el pelo hasta que de nuevo se convocan elecciones. Si realmente les preocupa el bien del pueblo, como repiten incesantemente en la campaña, demuéstrenlo salgan elegidos o no.
Que el aniversario de Celendín y la jornada electoral nos impulsen a amar más a nuestro pueblo y aunar nuestros esfuerzos para mejorar la calidad de vida de todos sus moradores.
Antonio Sáenz Blanco

miércoles, 6 de octubre de 2010

EL EQUIPO DE ACCIÓN SOCIAL, SE PRONUNCIA ANTE TANTA INJUSTICIA

Año de la Consolidación Económica y Social del Perú

Celendín, 28 de Setiembre de 2010
OFICIO N° 001 PNSC/EAS

SEÑOR: Jorge AlÍ De La Torre Sánchez
Director de la UGEL. Celendín

El Equipo de Acción Social de la parroquia “Nuestra Señora del Carmen” de Celendín, desde su fe en Dios, que es amante de la vida, y su interés por servir a los hombres y mujeres de esta tierra, tiene entre sus objetivos promover y velar por la dignidad de las personas. En coordinación con las personas de buena voluntad y las diversas instituciones de nuestro pueblo, desea construir una vida comunitaria basada en la libertad, la justicia y la paz.
Con el convencimiento de que la institución que usted preside desea luchar por estos mismos objetivos desde el campo educativo, nos dirigimos a usted y al personal que labora en la UGECEL para manifestarles lo siguiente:
1.- Somos conscientes de la importancia de la educación en la vida de las personas y los pueblos. Por eso valoramos los esfuerzos que la UGECEL realiza por conseguir una educación de más calidad.
2.- Cuentan con nuestro respaldo para lograr la autonomía de la UGECEL, que favorezca una mejor atención y haga posible respuestas más rápidas y eficaces desde un mejor conocimiento de la realidad educativa local.
3.- La cercanía a los problemas y a las gentes nos hace constatar que es creciente el desprestigio de su institución, algo que lamentamos profundamente por el daño que ocasiona a la población y, de manera especial, a las personas ligadas al sector educativo, comenzando por ustedes mismos. Esta mala imagen, que ya tiene una larga historia, se ha visto incrementada últimamente debido a la sensación generalizada de falta de honradez en todo lo concerniente a los nombramientos. Sabemos que la dificultad de presentar pruebas fehacientes favorece la impunidad de los corruptos. Pero eso no impide que mantengamos una postura de inconformismo y de rebeldía ante posibles hechos delictivos que perjudican a los profesores honrados que compiten limpiamente.
4.- Denunciamos y rechazamos cualquier práctica que pueda darse al margen de la transparencia y la honestidad como acceder a las pruebas, venderlas o comprarlas, expedir títulos falsos, realizar negociados. Todo esto tendría una culpabilidad mayor si se realiza en instituciones públicas que deben velar por la igualdad de oportunidades, la justicia y la limpieza en todo el proceso de nombramientos y demás acciones relacionadas con su tarea.
5.- Les recordamos que, antes de acceder a su cargo, realizaron un juramento público en el que se comprometieron a cumplir con las obligaciones inherentes al mismo. Para fortalecer dicho compromiso, se suele aludir a Dios, al partido político correspondiente, a la familia, a los pobres, a los profesores, al pueblo… Por respeto y consideración hacia ellos, no los defrauden.
6.- Vemos contradictorio que personas que puedan haber participado, por acción u omisión, en actos corruptos se ofrezcan en listas electorales para liderar los destinos del pueblo, convirtiéndose en lobos con piel de oveja. El amor a nuestro país, a los peruanos y peruanas y, en nuestro caso concreto, al pueblo celendino ha de llevarnos a todos a desterrar de raíz la corrupción, las coimas, los engaños, las malas artes, las injusticias flagrantes, las presencias y silencios cómplices. Les animamos a asumir que el fin no justifica los medios.
7.- En la consecución de este y otros objetivos vemos necesario que UGECEL esté en permanente coordinación con el SUTECEL y otros organismos relacionados con educación para revertir esta situación que el pueblo lamenta.
8. Para esto consideramos urgente colocar la ética en el corazón de la política, o sea, que nuestras reflexiones, decisiones y acciones nos permitan vivir con valores. Les animamos a hacer esto realidad en el sector educativo que usted dirige. El Perú, y Celendín en concreto, necesitan que los valores estén incorporados en la currícula educativa. Lógicamente, en consonancia con eso, la UGECEL ha de ser ejemplo de vivencia de diálogo, compromiso, transparencia, honestidad, justicia, equidad y verdad.
9.- Estamos seguros que tanto usted como los demás trabajadores de la UGECEL coinciden con nosotros en que la dignidad personal no tiene precio. Las instituciones y los que forman parte de ellas están llamados a servir a la comunidad, no a servirse de ella buscando el provecho personal.
10.- En la búsqueda de recuperar el prestigio perdido por la institución que usted preside y con el deseo de mejorar el sector educativo, este Equipo de Acción Social de la Parroquia de Celendín se ofrece a mantener una actitud de diálogo y colaboración. Es mucha la problemática educativa; por eso les animamos a luchar por mejorar esta faceta tan importante en la vida ciudadana.
Agradeciéndoles su atención y seguros de su compromiso, reciban un cordial saludo